Cómo se aplica la geomancia

Muchas personas suelen creer que los asuntos ligados a la astrología son contrarios o no tienen nada que ver con lo que comúnmente conocemos como ciencia. Sin embargo, las disciplinas astrológicas también toman aspectos del método científico y, en más de una ocasión, se basan en teorías instituidas por investigadores como el célebre doctor Carl Jung.

Según Jung, es posible hacer una clasificación de los seres humanos en base a arquetipos o estructuras del inconciente colectivo, los cuales se manifiestan a nivel grupal como parte de la idiosincracia de cada cultura y a nivel personal a través de nuestros complejos.

Basado en este postulado psicológico -que, asu vez, remite al concepto de “coincidencias significativas”- es que se deriva el sistema de la geomancia. Este aplica la adivinación desde la perspectiva de “manipular” la tierra para descifrar el mensaje del cosmos a partir de la interacción que tengamos con los astros en movimiento (de ahí nacerían las “coincidencias” a las que se refiere Jung).

Como viéramos en su momento con el uso del oráculo I-Ching, la geomancia también toma como pilar principio de polaridad que, a su vez, deriva de la metafísica. La diferencia es que aquí no se habla de positivo y negativo, sino de impar y par. El primer término hace referencia a lo creador, generador, masculino y activo, en tanto que el segundo a lo receptivo y femenino (todo ello en términos geománticos diferenciadores, mas no por cuestiones de machismo).

Los dos principios polares que utiliza la geomancia se combinan de a 4, dando por resultado 16 figuras arquetípicas que construyen el esquema de adivinación. El número 4 fue elegido por una triple coincidencia: es el número de las letras que conforman la palabra “Dios”; y además es el número de las virtudes mágicas y de los elementos naturales, léase Osar – Fuego, Querer – Agua, Saber – Aire y Callar – Tierra.

Así, la tirada geomántica también cumple un proceso ordenado en cuatro pasos antes de absolver las dudas del consultante:

  • Primero: Se formula la pregunta sobre el asunto personal que se quiere averiguar.
  • Segundo: Mientras el consultante se concentra en la pregunta deberá completar dieciséis filas de marcas sobre el suelo o un papel, formadas de derecha a izquierda. En adición se puede utilizar un dado y anotar los resultados que van saliendo.

  • Tercero: Cuando se tienen las dieciséis filas de marcas se procederá a crear las figuras geománticas (el experto geomanta o hará mediante un procedimiento especial).
  • Cuarto: Una vez dibujadas estas figuras, cada una ocupará una casa dentro de la Tabla Geomántica.

Finalizado este ritual previo, el geomanta dará inicio a la “lectura” por la cual se contestarán todas las preguntas de la persona que recurre a su poder adivinatorio.

Fuentes: Espacioarcano.com, Galeon.com.

Imágenes: Esquire.com, El Retorno del Mago, Astrological Geomancy.

Etiquetas : , ,

¿Te gustó? Ahora COMPARTELO en tus Redes Sociales

Artículos relacionados