La baraja española: origen y significado

Los naipes no solo han sido durante siglos, elementos de juegos y apuestas, sino de adivinación del futuro, al igual que el tarot e incluso los naipes convencionales que conocemos. Conozcamos mucho más sobre uno de los más misteriosos y ancestrales: la baraja española.

La primera vez que vi estos naipes me quedé sorprendida. Una tía los guardaba celosamente en su cajón primoroso y me los mostró. Estaban perfectamente guardados en su caja, la cual parecía recién comprada. Pero lo cierto es que tenían muchos años. Y aunque ella no las utilizaba, las tenía como una especie de recuerdo familiar, pues me contaba que, de niña, sus padres y tíos solían jugar al rocambor bajo las grandes y luminosas lámparas de la vieja casona en que pasó su niñez.

Sin embargo, desde que uno las ve, una por una, intuye que hay mucho más que simple entretenimiento en esta baraja, bastante popular en la época de la colonia y luego sustituida por la baraja inglesa. Con estas cartas quedaron representados los misterios de la vida, los cuatro elementos de la naturaleza y los cuatro caminos que sigue un hombre en la vida. A partir de allí la lectura de nuestros destinos era el paso obligado de estos naipes, en la mesa de los cartománticos más respetados.

Historia de la baraja española

La baraja española tiene su origen hace muchos siglos atrás, el cual se une con todos los otros tipos de naipes: la baraja inglesa, francesa y especialmente el tarot. Los primeros registros de pedazos de papiro, cartón o algún otro material con dibujos y símbolos se recoge en la china del año 600 de nuestra era, en plena dinastía Tang. Se dice que la aristocracia china solía jugar diversos juegos con cartas de tamaño grande y con curiosos ideogramas

Pronto, este sistema de juego se expandió al medio oriente, cambiando de diseños y de significados hasta llegar a Europa en la Edad Media, de manos de los cruzados y los viajeros quienes quedaron fascinados con ellas. Son los habitantes del sultanato de los Mamelucos de Egipto, quienes más influenciaron en el diseño que aún preserva la baraja española: espadas, copas y monedas o pentagramas y que pronto se trasladaría hacia el viejo continente.

Creadas como objetos para el entretenimiento, pronto, comenzó a asociarse con lo oculto. Sus imágenes representaban el orden político social de la época: la sota (o el paje), la reina y el rey. Perseguidos por la Inquisición y la mayoría de gobiernos, las cartas subsistieron bajo lugares secretos en donde se practicaba la adivinación y cada uno de sus símbolos representaba aparentemente la vida y la sociedad de la época, pero en el fondo eran mensajes ocultos de lo que era considerado como pecado o brujería.

Y cada uno de los 4 palos: las copas, bastos, oros y espadas simbolizarían los ejes por el que se movía la vida de los seres humanos de la época: el comercio, la religión, las armas y el cultivo de la tierra. Pronto, los iniciados en el mundo de lo inexplicable encontraron en cada uno de estos naipes la puerta de entrada a los misterios que más han fascinado a los h0mbres, entre ellos, la adivinación.

Se dice por ejemplo, que los cuatro palos de la baraja española representan los cuatro elementos de la naturaleza: el agua, aire, tierra y fuego. También que los arquetipos y paradojas del universo por la que nos regimos todos están representados en ellas y sus combinaciones. Lo cierto es que, cuando llegó a Latinoamérica en el siglo XIX se posicionó como herramienta para predecir el futuro.

La baraja española hoy en día

La baraja que conocemos hoy se compone de 48 cartas agrupadas en cuatro palos: oros, bastos (una especie de mazos) copas y espadas. La versión más conocida de ellas elimina los 8 y 9 de cada uno de ellos. Los últimos números (10, 11 y 12) son los equivalentes a la sota, reina y rey de la baraja que conocemos (la inglesa, de 52 cartas); pero son la sota, caballo y rey.

Estas tres últimas cartas tienen a sus personajes representados de cuerpo entero. Y la carta del As está también presente.

Hay diferentes métodos de tirar las cartas, y los significados pueden variar de acuerdo a las combinaciones que se presenten. Sin embargo, los cuatro símbolos se reconocen hoy en día como proyecciones de los siguientes valores:

  • Copas: amor, familia, temas del corazón y los sentimientos.
  • Espadas: salud, enfermedades, pensamientos.
  • Oros: representan lo económico, la herencia, lo material, los asuntos legales.
  • Bastos: viajes, el trabajo, riqueza, bienestar, inversiones, negocios.

Las sotas, caballos y reyes representan a personas, cada una de ellas con distintas capacidades y habilidades, las cuales, junto con las otras cartas pueden representar al consultante o a personas que la rodean.

Significado de la baraja española en la adivinación

La efectividad de leerse las cartas con esta baraja tiene tras de sí una tradición casi tan milenaria como la del tarot. De hecho, se considera que entre ambas existe un nexo realmente sólido, en el que las representaciones del pensamiento y la cosmovisión del ser humano están representadas.

Consideradas como puertas de entrada hacia lo inexplicable, las cartas se conectan con nuestro subconsciente y energía en donde se halla la clave de la vida en todas sus dimensiones temporales: presente, pasado y futuro. Recuerda que lo que te dicen las cartas no son predicciones unívocas ni rígidamente incambiables, sino que son pautas a seguir para llevar nuestro rumbo de vida por el camino correcto.

Si vas a leerte las cartas, asegúrate de hacerlo con alguien quien tenga trayectoria reconocida y respaldo. Hay muchos charlatanes que se arguyen poseer la sabiduría de la lectura de cartas y no son más que timadores.

Imagen:  LidiaQuiroga, SomosCentro, Campodecriptana, Acanomas, Campodecriptana, OLX.

Etiquetas : , ,

¿Te gustó? Ahora COMPARTELO en tus Redes Sociales

Artículos relacionados

Acerca del autor

Escrito por Carla Gonzales

Egresada de Literatura en la UNMSM, periodista y correctora de textos y estilo. Actividades: leer, escuchar rock clásico, jazz, blues, proyectos literarios.