Muchas personas en los Andes hablan del “Pishtaco“, identificándolo como un extranjero que atacaba sus pueblos y aniquilaba espantosamente a sus vecinos. Se trataría de un asesino en serie, un vampiro que atacaría a altas horas de la noche a personas que estuviesen desprotegidas. Sus relatos son sangrientos y atemorizantes.
Los foráneos que escuchan sus historias dicen sentir un viento helado recorrer su cuerpo cuando los relatos hablan de sus andadas. No se sabe cómo apareció, pero se habla mucho de él en la región altoandina del Perú, especialmente en Apurímac, Junín, Cuzco y Cerro de Pasco.
El Pishtaco disfruta asaltando a las personas, para luego cortarlas en pedazos y separar la piel y las grasas de la carne, alimentándose de ellas. Además, si se encuentra con una persona delgada, la entierra viva para fecundar la tierra y recibir un buen trato de la misma cuando alguien intente construir algo encima de ellas.
Los pobladores de los andes lo describen como un ser sobrenatural, maligno: un mounstro que vive del sufrimiento de su víctima. Tiene contextura humana, ojos claros y cabellos dorados como el sol. Solitario y maligno, deambula para atacar a quienes atentan contra el gobierno, a los pecadores y a los noctámbulos. Los ataca por la espalda y corta sus gargantas, para luego alimentarse. Sus principales víctimas son personas de bajos recursos, viajeros o extranjeros.
Con los restos de las personas asesinadas, utiliza la grasa para elaborar jabones, lubricante industrial o con fines curativos, tales como lociones de belleza.
Todos los pobladores de los andes presumen que el Pishtaco es un agente del gobierno, que está protegido por él y actúa con toda libertad para cometer sus crímenes.
Aunque no existe ninguna prueba de su existencia, el mito se extendió durante la época del terrorismo y la lucha interna.
Fuente: OtrasFronteras
Images: Anecdotario
Tags Blogalaxia: Esoterismo, Pishtaco, Mitos de los andes.









Ikanus
21 agosto 2009
El terror tiene diferentes formas y nombres. Una vez corrió la leyenda del niño llorón que volvía locos a los niños y niñas. Mucha gente quemo el poster por pura creencia.
juajos
19 septiembre 2009
El mito del pisthaco lo empece a escuchar cuando era niño y esas historias me contaba mi bisabuela, y que alguna vez ella se salvo de uno de ellos en su tierra de tomaykichua en Huánuco,pasaron los años soy Antropólogo y durante mucho tiempo he trabajado en Ayacucho donde he escuchado estas historias principalmente en la década del terrorismo hasta su desaparición oral en los 90s, podría asegurar que en esa época y en Ayacucho fue una efecto psicosocial armado por el gobierno para generar caos y temor…por otro lado el pishtaco o Nacay tiene antecedentes desde el siglo XIX pero con el correr de los tiempos se ha distorsionado el papel que se le atribuia para volver en los 80s con Sendero Luminoso.JJrc
jose
19 noviembre 2009
Dicen que la ficcion no supera a la realidad…
y eso es lo que ha ocurrido…
yo he escuchado dicho relato, de boca de gente de la sierra, en viajes hechos hace varios años… atribuia a la ignorancia los cuentos fantasticos de los campesinos que en nuestros viajes de la universidad nos contaban a traves del guia…
pero lamentablemente dichos relatos son ciertos…
el mito de los pistacos termino siendo cierto… desde hace mas de 30 años venia operando una banda de asesinos que lucraban con el aceite de humanos… increible hasta donde llega la maldad y la falta de apoyo a nuestros pobladores de la sierra
aqui el link del diario EL COMERCIO peruano, con la noticia, increible
http://elcomercio.pe/noticia/371100/traficantes-mataban-vendian-grasa-humana-15-mil-dolares-litro