¿Que significa soñar?: el origen de los sueños

Dulces, perturbadores, extraordinarios, sagrados o terroríficos, así son nuestros sueños desde siempre, al igual que, desde siempre también, una interrogante en nuestras vidas. En esta nota, sabrás todo sobre los sueños: su origen, lo que realmente significa y su impacto en nuestras vidas.

Desde que tengo memoria, todas las noches,cuando me acuesto, hago un viaje único, grandioso, hacia un mundo, que para mí es un universo paralelo. Un mundo en que se transgreden todas las normas de lo racional, y lo que he visto y vivido se llena de una bruma especial casi siempre, como de un sabor, que al final me hace sentirme triste cuando me despierto, y no sé por qué.

Lo que te he narrado en el párrafo anterior puede ser considerado una de las miles interrogantes sobre la esencia de los sueños: esas imágenes que vemos mientras dormimos y que, aunque muchos de nosotros no logremos recordarlas al día siguiente, allí están, existen, desde que la humanidad misma existe.

Y se le ha otorgado un carácter misterioso, sacramental, mágico y premonitorio o hasta se le ha ninguneado describiéndolo como fruto de la fantasía pura. Sin embargo, las interrogantes principales siguen allí preguntándonos qué son, por qué se originan y si verdaderamente tratan de decirnos algo. Y en esta nota, responderemos estas preguntas.

El sueño en la historia

Como te dije anteriormente, desde que la humanidad pisa la tierra, mientras duerme, sueña. Y esas imágenes que aparecen en nuestra mente pasaron a ser algo especial, o hasta la manifestación de las divinidades, ya sea sobre eventos presentes o sobre el futuro.

El primero que no solo agrupó los sueños en tipos, sino que recopiló más de tres mil casos y los estudió descifrando un posible significado, fue Artemidoro de Daldis. Este hombre, quien vivió en el siglo II antes de cristo, reunió sus estudios y análisis en un libro que hasta hoy es objeto de investigación: La Interpretación de los sueños u Oneirokritiká.

En sus páginas te sorprenderá descubrir que muchos de los significados de algunos sueños, que perviven hoy en día, existieron hace más de 18 siglos atrás. Por ejemplo fíjate en cómo interpreta, el soñar con dientes que se caen:

(…) los dientes derechos señalan a los de mayor edad y los izquierdos a los más jóvenes, sean hombres o mujeres. Por otra parte, los dientes llamados incisivos, es decir, los que están delante, simbolizan a los jóvenes, los caninos a las personas de mediana edad, y los molares a los ancianos. En consecuencia, uno perderá a aquel ser que se corresponda con el diente que se le ha caído en el sueño.

Sorprendente, ¿verdad? Sin embargo, lo más interesante de este libro es cómo el autor ya vislumbra que el sueño se compone de símbolos que debemos saber interpretar conjuntamente con las capacidades y características del soñador. Y en esta línea también seguirían Platón, Sinesio de Cirene o Aristóteles.

Escritor Francisco de Quevedo

Pasaron los siglos y esta disciplina pareciá quedar en el olvido, sin embargo seguía viéndose manifiesta en las artes y las letras. Por ejemplo, el inmortal escritor y poeta español Francisco de Quevedo, convierte en versos una bella pero sobrecogedora interpretación de lo que son los sueños:

¿Con qué culpa tan grave,

sueño blando y süave,

pude en largo destierro merecerte,

que se aparte de mí tu olvido manso?

Pues no te busco yo por ser descanso

sino por muda imagen de la muerte.

 

Podría hacer una descripción extensa de la cantidad de poetas, músicos, pintores y escritores que han tratado de interpretar con su pluma la naturaleza de los sueños (y pienso ahorita en mi pintor favorito, Dalí y su increíble retrato sobre el sueño) lo cierto es que soñar tenía un carácter ineludiblemente especial, tanto así, que en los albores de la modernidad, el padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, lo estudió y plasmó en su libro La interpretación de los sueños.

Para Freud, los sueños eran resabios de lo que no habíamos logrado, de lo que ansiábamos hacer, de aspectos reprimidos de nuestra personalidad, como deseos y urgencias. Del mismo modo, muchos de estos sueños se asociaban con la sexualidad, todo mediante simbologías. Era el subconsciente quien se encargaba de producirlos anulando toda regla de racionalidad que el consciente producía a manera de filtro.

 

Cuadro de Salvador Dalí: El Sueño

Sin embargo, en 153, los científicos Nathaniel Kleitman y Eugene Aserinsky le darían otro giro al significado de los sueños, gracias al descubrimiento de lo que se resume en siglas como REM (y que sirvió de inspiración para el nombre de una banda). Esto significa “Rapid Eyes Movement” o movimiento rápido del ojo, que es lo que realizamos todos cuando entramos a una fase profunda del sueño en que nuestro cerebro trabaja de la misma forma como cuando estamos despiertos.

Y una de las cosas más novedosas que estos científicos descubrieron es que no es exclusivo de los seres humanos. Los animales también lo realizan, por lo que se concluyó que los sueños no son otra cosa que procesos químicos automáticos. ¿Quedaría derribada entonces la milenaria creencia de que los sueños son misteriosos y sagrados o que predicen el futuro?

¿Por qué dormimos?

Aunque mucho se habla de soñar despierto, hay que dormir para producir imágenes oníricas. Dormir es necesario para ciertas partes de nuestro organismo que deben cumplir funciones específicas que se realizan solo en esa etapa, pero también, existen otras de esas partes que no se desconectan o se ponen en modo “pausa”.

El sueño es una manera de probar que hay una relación indisoluble del hombre con la naturaleza y específicamente con la Tierra, pues nuestro cuerpo activa y desactiva el mecanismo del sueño en la noche y el día, respectivamente.

¿Por qué soñamos?

Entre la galería de imágenes que se presentan en nuestros sueños, suelen haber algunas respuestas que los científicos dan para explicar los sueños de manera lógica, tal como lo señala el estudio a cargo del doctor David Eagleman, neurocientífico del Colegio Baylor de Medicina, para quien el sueño y la memoria tienen estrecha relación: solemos soñar con acontecimientos que hemos vivido o experimentado, pero entre ellos también existen episodios oníricos falsos, que no serían otra cosa que fases de nuestro aprendizaje a lo largo de la vida.

Aparentemente, nuestro cerebro procesa, repotencia y recrea a su manera lo que hemos vivido produciendo esas imágenes que nos parecen a primera intención, disparatadas o completamente ilógicas

Entre la razón y lo inexplicable

Sin embargo, a pesar de que la ciencia trata de darle explicación a todos los fenómenos alrededor de nuestra existencia, siempre hay un porcentaje de hechos que se agrupan dentro de lo que llamamos lo inexplicable. Ese pequeño porcentaje se compone de las historias que muchos de nosotros hemos escuchado, tal vez de nuestros abuelos, tíos o algún amigo o amiga, pero cuya naturaleza no ha podido explicarlo las disciplinas racionales.

A mí misma me ha sucedido. Yo te paso a contar un episodio que me sucedió y que no tiene explicación.

 

 

Tenía 13 años y una noche, soñé que salía a jugar por el barrio, cuando daba la vuelta a mi edificio me topé con un perro pequeño que por alguna extraña razón me causó pavor, pues parecía dispuesto a hacer añicos de mi tobillo a punta de mordiscos. Recuerdo claramente al animal: era de color beige con blanco y de raza pequinés.

Ese mismo día me levanté, me alisté y me fui a la escuela, y mientras esperaba en el patio para la formación, pegué un grito de horror: un perro idéntico al de mis sueños se me acercaba… mis amigas se rieron a morir pues no se explicaban cómo es que le tenía tanto miedo a un perro tan pequeño, sin embargo y gracias a Dios, el perro real era manso y solo me olfateó y se fue…

Sueños premonitorios famosos

En la galería de los sueños inexplicables selecciono algunos que por su caracter premonitoriose hicieron famosos en la historia

  • Abraham Lincoln: el 16 presidente de los EE.UU. Soñó unos días antes de morir que despertaba en su cama oyendo sollozos. Bajó al primer piso y vio un velorio. Cuando preguntó a quien velaban, le dijeron que al presidente de la República. Días después fue muerto de un balazo por John Wilkes Booth.
  • J. Connon: este hombre fue un pasajero que compró un boleto para subirse al famoso Titanic. Sin embargo, faltando poco para el viaje a Nueva York, desistió, e hizo cancelar con notario presente su viaje, más 3 testigos. El Titanic se hundió en el medio del mar del norte.
  • César Vallejo: se dice que el gran poeta peruano predijo su muerte en su célebre poema Piedra Negra sobre Piedra Blanca:

Me moriré en París con aguacero,

un día del cual tengo ya el recuerdo.

Me moriré en París, y no me corro,

tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.

 

Aunque la profecía falló en el día, las circunstancias similares. Murió un viernes santo de abril de 1938 y llovía despiadadamente en París.

  • El Inca Huayna Capac: el monarca vio durante varias noches a hombres blancos con barba que conquistaban sus tierras. Nunca supo qué eran esos sueños pero su hijo Atahualpa, el último Inca, fue quien se dio con la amarga realidad.
  •  Albert Einstein: se dice que su famosa Teoría de la relatividad provino de sus sueños.
  • San José: el padre en la tierra de Jesucristo iba a repudiar a la virgen María por no creer que el hijo que esperaba era el mesías, pero un ángel se le apareció en sueños y le reveló la verdad.

Por último y para seguir avivando este debate constante sobre los sueños, te dejo con este interesante video en que un psicoanalista opina sobre el significado de los sueños:

¿Has tenido sueños premonitorios? cuéntanos tu caso.

Imagen: Saltanoticias, Topializ, Allposters.es, Noticialdia.

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Acerca del autor

Escrito por Carla Gonzales

Egresada de Literatura en la UNMSM, periodista y correctora de textos y estilo. Actividades: leer, escuchar rock clásico, jazz, blues, proyectos literarios.

2 Comentarios Dejar un comentario ›

  • Fdt2011
    28 noviembre 2011

    Los sueños son producidos por nuestro propio espíritu individual que es el que sobrevive a la muerte y custodia la experiencia obtenida de cada vida. Busca que lo escuchemos, busca que tomemos conciencia, que le dejemos participar en nuestra vida física. Él es nuestra conexión con Dios, con el otro mundo. Esta es una realidad comprobable en uno mismo, nuestro verdadero ser es inmaterial.

    • IrinaM
      29 noviembre 2011

      Los sueños a veces nos dicen cosas de las q conscientemente no nos damos cuenta…